MORIHEI UESHIBA Y ONISABURO DEGUCHI

MORIHEI UESHIBA Y ONISABURO DEGUCHI

por Stanley Pranin 

Traducido por Pedro J. Riego (aikidaredevil@hotmail.com)

INTRODUCCIÓN
Dos individuos resaltan por como influenciaron a Morihei Ueshiba, el Fundador del Aikido,
durante sus años formativos. El primero, Sokaku Takeda, fue el tema del artículo aparecido en la
edición del mes pasado. El segundo, Onisaburo Deguchi, será el foco de este ensayo.
Si puede decirse que Sokaku Takeda fue quién le dio las bases técnicas para el desarrollo de las
técnicas del Aikido, fue Onisaburo Deguchi quien ofreció la llave para la comprensión espiritual
que cambió a un Morihei educado religiosamente. Fue la visión religiosa de la Secta Omoto que
formó las bases del trabajo ético del aikido. Primero, presentaré una descripción de la religión
Omoto.

ACERCA DE LA RELIGION OMOTO
El desarrollo de la religión Omoto en el comienzo de este siglo fue el producto de los esfuerzos
de dos figuras carismáticas. La primera, su fundadora, fue una mujer analfabeta y campesina
llamada Nao Deguchi (1836-1918). La otra fue el excéntrico y energético Onisaburo Deguchi
quien ideó la ascendencia a la prominencia de esta poderosa y heterodoxa secta religiosa.
Nao Deguchi guiada a una trágica y destituida vida al perder a su esposo y a varios de sus hijos a
una edad muy temprana. En 1896, a la edad de 56 años, empujada al borde de la tristeza, cayó en
un estado de trance y la posesionó un espíritu benévolo. La analfabeta Nao comenzó a tomar
dictado ella misma aunque era incapaz de leer. Sus escrituras contenían revelaciones
concernientes al mundo espiritual y un flujo continuo de criticas sociales. La humanidad estaba
urgida de adoptar una nueva moralidad y revitalizar sus instituciones sociales. Su visión estaba
basada en un Dios universal que veía a todos los seres humanos como iguales, una creencia en
directa oposición al Shinto(religión del Japón) que está centrada en la divina figura del
emperador.

Nao ya había comenzado a tener seguidores cuando Onisaburo apareció en la escena en 1898. El
estaba realmente interesado en el shamanismo y también había atravesado unas cuantas
experiencias de trances durante las cuales se le había revelado que su misión espiritual era
convertirse en un salvador de la humanidad. Onisaburo eventualmente se casó con la hija de
Nao, Sumiko, adoptó el apellido familiar de Deguchi, y se convirtió en la fuerza dinámica detrás
del crecimiento explosivo de la joven religión Omoto.

Centrada en Ayabe cerca de Kyoto, la Secta Omoto floreció en las primeras dos décadas del
siglo veinte. Por ese entonces cuando Morihei Ueshiba hizo su primer visita a la edad de 36 años
a los cuarteles generales de la religión sus seguidores estaban numerados en cientos de miles.

MORIHEI SE VA DE HOKKAIDO
En diciembre de 1919, Ueshiba, entonces un residente de Shirataki-mura en el norte de
Hokkaido, recibió un telegrama requiriendo su regreso inmediato a Tanabe, su pueblo natal, a
causa de la condición critica de su padre. Mientras iba en el tren pasando a través del área de
Kansai, Morihei aparentemente inició una conversación con un pasajero que habló muy
entusiasmadamente de la religión Omoto. El habló de las maravillosas enseñanzas de esta secta,
de milagrosas curas y de su carismático líder, Onisaburo Deguchi. La emoción distrajo a Morihei
que decidió en el momento hacer un desvío para Ayabe donde terminó quedándose varios días.Mientras buscaba oraciones para la recuperación de su padre, rápidamente cayó bajo el hechizo
del  simpático Onisaburo.

MUDANZA AL CENTRO OMOTO EN AYABE
Cuando Morihei regresó a Tanabe él encontró que su padre ya había fallecido. Por ende, la
muerte de su padre lo dejó en un estado de depresión y, en un esfuerzo por encontrar una
dirección espiritual, decidió mudarse con su familia al centro Omoto en Ayabe en la primavera
de 1920.

Bajo la tutela de Onisaburo Deguchi, Ueshiba se ocupó de agricultura y de entrenamiento
espiritual. El entusiástico y trabajador Ueshiba rápidamente ganó la confianza de Onisaburo.
Habiendo sabido de las habilidades marciales de Morihei, el líder Omoto lo alentó a que le
proveyera instrucción de artes marciales a los seguidores de la religión. Esto llevó a la apertura
de su primer dojo, el “Ueshiba Juku,” donde enseñó su forma de Daito-ryu jujutsu. La reputación
de Ueshiba creció progresivamente y el rango de los practicantes en el Ueshiba dojo creció hasta
incluir personal naval de la ciudad portuaria de Maizuru. Es fácil imaginar el orgullo que
Onisaburo debe haber sentido teniendo un artista marcial tan hábil en su medio. Una fotografía
de Ueshiba dentro de su dojo revela su físico masivo, como un tanque y su tremenda fuerza física
es casi palpable.

Nosotros cubrimos la visita de Sokaku Takeda a Ayabe en 1922 en el último número con algunos
detalles. Es suficiente el decir que el periodo de cinco meses de entrenamiento intensivo bajo el
exigente Takeda hizo entender profundamente a Ueshiba las técnicas del Daito-ryu. También
creo el conflicto entre los dos el cual nunca se resolvió completamente.

AVENTURA EN MONGOLIA
Ueshiba tuvo que poner en prueba sus habilidades marciales dos años después en Febrero de
1924 cuando acompaño a Onisaburo como su guardaespaldas en un viaje lleno de calamidades a
Mongolia en un esfuerzo por fundar una colonia utópica. Ellos escaparon con sus vidas por poco
en esta ocasión cuando se enredaron en pugnas políticas y militares de esa región y terminaron
en el lado perdedor. Deguchi, Ueshiba y el resto de su grupo fueron arrojados a prisión y se
habían resignado a lo que parecía una muerte inminente. Hay una famosa foto del grupo parado
con grilletes fuera de su prisión. Solo fue la intervención del cónsul Japonés en Mongolia la cual
salvó a Onisaburo y compañía. Ellos fueron deportados y mandados de regreso a Japón bajo la
vigilancia de la policía Japonesa.

Siguiendo a su regreso de Mongolia, Ueshiba fue gradualmente engatusado para salir fuera de
Ayabe para enseñar su estilo de jujutsu en Tokyo a un número de personas prominentes
incluyendo al Almirante Isamu Takeshita y el primer ministro en ese entonces Gombei
Yamamoto. Después de varias visitas a Tokyo para seminarios instruccionales, se mudó allí con
su familia en 1927. Esto no significó el final de su asociación con la religión Omoto o con
Onisaburo Deguchi. De hecho, tanto fue el cariño continuo de Onisaburo por Morihei que el hizo
los arreglos para el establecimiento del Budo Sen’yokai en 1932 bajo auspicio Omoto. El primer
presidente de la junta de la organización fue, naturalmente, Morihei Ueshiba. Los dojos se
desarrollaron especialmente en áreas de grandes concentraciones de creyentes Omoto y las clases
fueron dictadas regularmente en Ayabe, Kameoka y el pequeño pueblo de Takeda en la
Prefectura de Hyogo. Takeda fue el sitio de un dojo especial donde muchos de los más fuertesbudokas practicaron. Instructores del dojo Kobukan de Ueshiba en Tokyo incluyendo  a Noriaki Inoue (el sobrino de Ueshiba), Gozo Shioda y Rinjiro Shirata fueron mandados allí regularmente
a enseñar.

ONISABURO ESTABLECE EL BUDO SEN’YOKAI
Las actividades del Budo Sen’yokai terminaron debido al Segundo Incidente Omoto el cual
ocurrió en diciembre de 1935. Muchas de las propiedades Omoto fueron destriudas y la religión
fue suprimida por el gobierno militar. Onisaburo fue arrestado y acusado de disturbar la paz y
otros cargos. Ueshiba fue forzado a esconderse y después hasta el final de la guerra el no pudo
asociarse abiertamente con la religión Omoto. Las acciones de Ueshiba de distanciarse de la
religión durante este periodo tumultuoso fueron criticadas por ciertos elementos dentro de la
secta. De cualquier modo, un apoyo publico a la religión Omoto en este clima político pudo
haber destruido invariablemente todo el duro esfuerzo en el que se trabajo para la difusión del
Aikido.